La autora de 47 trocitos es Cristina Sánchez-Andrade una persona que conoce bien el síndrome de Down ya que es madre de una niña con Down. En este libro infantil además de tratar la diversidad y el tema de la aceptación, se aborda otra problemática como son los sentimientos de los hermanos de personas con discapacidad.
Manuelita de Quita y Pon es una niña rubia, bajita y bastante granujilla con los ojos rasgados y las orejas pequeñas como cerezas. Pero Manuelita es distinta a las demás niñas, tenía 47 y no 46 trocitos en sus células. Pussy, la hermana pequeña de Manuelita, es la persona que nos relata esta historia. A Pussy le gustaba mucho la compañía de su hermana y pensaba que todas las hermanas mayores eran como la suya.
Descubrir que tu hermana puede ser considerada extraña en la escuela, puede resultar muy duro. Las conversaciones con la madre en la cocina son una muestra de cómo se debe educar con el respeto y la admiración por las características diferentes de cada uno. En ese diálogo sabremos cómo ha sido la vida de Manuelita hasta ese día que cumple 10 años. La reflexión que hace Pussy, con todo lo que arrastra de ternura y sentido de la justicia, es un ejercicio admirable de bondad, fortaleza y amor.
La autora con un lenguaje rico y metáforas cercanas al lector como 47 trocitos, niños cuervos, atrasa como un reloj, tener un sapo en la barriga...logra transmitir muchos sentimientos que van desde la alegría con las "cosas de la niña", el dolor en el día del nacimiento, la preocupación y el ambiente familiar que rodea a estos niños.
En este libro además de aprender sobre las personas con síndrome de Down de la mano de una madre, nos acercamos al difícil papel para los hermanos de personas con discapacidad que ocupan un lugar importante ya que también tienen miedos y esperanzas que muchas veces no pueden compartir con nadie. Los padres suelen centrarse en el hijo con discapacidad y en la mayoría de las ocasiones los hermanos necesitan información, compartir sus necesidades y un apoyo adicional.
La autora de “Yo antes de ti” es la autora Jojo Moyes, una conocida novelista romántica británica que ha ganado dos veces el Premio de Novela Romántica del Año. A priori, un libro así, reconozco que no me llama la atención pero decidí no hacer caso a mis prejuicios y hacerme la pregunta que creo que es la clave de este libro. ¿Qué haría yo por la persona que amo?
Este libro editado por Suma y nos ofrece la siguiente sinopsis: “Louisa Clark sabe muchas cosas. Sabe cuántos pasos hay entre la parada del autobús y su casa. Sabe que le gusta trabajar en el café Buttered Bun y sabe que quizá no quiera a su novio Patrick. Lo que Lou no sabe es que está a punto de perder su trabajo o que son sus pequeñas rutinas las que la mantienen en su sano juicio. Will Traynor sabe que un accidente de moto se llevó sus ganas de vivir. Sabe que ahora todo le parece insignificante y triste y sabe exactamente cómo va a solucionarlo. Lo que Will no sabe es que Lou está a punto de irrumpir en su mundo con una explosión de color. Y ninguno de los dos sabe que va a cambiar al otro para siempre.”
Cuando Lou empieza a trabajar para la familia de Will realmente no es consciente de que su función no es sólo cuidar a una persona con tetraplejia. Lo que la madre de Will busca es que Lou sea la persona que le proporcione alegría para vivir, que le ayuda a salir de la apatía y de la desgana.
Tras el accidente Will no ha logrado aceptar el cambio que ha dado su vida y lo que desea esa acabar con su vida. Demuestra continuamente su arrogancia y malestar, su disconformidad con su situación actual tratando de forma poco correcta a todas las personas que le rodean.
Lou nunca ha estado con una persona con discapacidad y no sabe bien cómo actuar y recibe de Will frases como “Has hecho lo que todo el mundo hace. Has decidido por mí.”. Quizás un defecto que se comete inconscientemente cuando estamos con una persona con discapacidad, que no somos capaces de ver que la capacidad de decisión es suya y nos tomamos la libertad de decidir, de tomar una actitud condescendiente.
Pero también Lou se da cuenta de que la autocompasión de Will no le proporcionará el poder disfrutar de lo que le rodea. Su actitud debe variar y empezar a aceptar su condición actual.
En realidad solo podemos ayudar a alguien que quiere ser ayudado.
Lou aprenderá poco a poco y va ganando la confianza de Will con su alegría y optimismo. Y en todo este conocimiento mutuo vamos siendo testigos de la vida de cada uno de ellos, de sus vidas familiares y sobre todo de los sueños no cumplidos.
Cuando Lou se entera de que el plan de Will es acabar con su vida decide hacer lo imposible para que esa idea se aparte de su mente. Consigue reír, disfrutar, ser feliz, compartir sentimientos, amar… Pero, a pesar de todo, la decisión de Will es firme y es Lou quien debe plantearse hasta donde llega el amor que siente.
Este libro, apartándonos de los amores imposibles -tinte propio de la novela romántica-, nos plantea varias situaciones en relación con la discapacidad. Por un lado como nos comportamos ante una persona con discapacidad con preguntas que deberíamos cuestionarnos como ¿les permitimos decidir? ¿aceptamos su derecho de autodeterminación?. Por otro lado la dureza de la aceptación de una situación de dependencia y el estado de autocompasión de algunas personas con discapacidad.
Solo se vive una vez. En realidad, es tu deber que sea una vida plena.
Trailer de la película que dirigió Thea Sharrock adaptación
del libro
A lo largo de los años en un matrimonio, las rutinas y la complicidad desarrollada se convierten en el día a día y son la esperanza reconfortante al comenzar cada mañana. Esa tolerancia a los defectos y el amor de tantos momentos compartidos es lo que se encuentra de trasfondo en el matrimonio formado por Alice y Jules.
Como cada mañana, Jules se levanta, prepara el café y se sienta en el sofá esperando que su mujer se levante. Pero cuando Alice llega no tarda en darse cuenta de que su marido ha fallecido. Durante todo el día ella recuerda los buenos y malos momentos y en esas últimas horas que pasa a su lado revive toda su vida juntos y le cuenta las cosas que siempre hubiese querido decir y nunca se había atrevido.
Esa soledad deseada por Alice con su marido recién fallecido se ve interrumpida por la presencia de David, un niño con autismo hijo de una vecina que diariamente va a jugar al ajedrez con Jules. Alice se las apañará para que el niño no aprecie la situación real y poder continuar adelante con ese extraño día. La inocencia de David le permite ser consciente de la realidad y poco a poco se va desnudando la realidad vivida en el matrimonio.
David puede ser la única persona que comprenda el comportamiento de Alice, esa intimidad y soledad que necesita para poder hablar en silencio.
August Pullman es un niño que sale muy poco de casa y cuando la hace camina siempre mirando al suelo, ocultando su cara. Tiene su rostro deformado y eso le hace ser distinto por mucho que el quiera ser un niño más. Su familia y su perra hacen su vida amigable y se refugia en ello.
Pero llega el momento de enfrentarse a la realidad ya que tiene que empezar el colegio. Auggie tiene miedo de salir de esa burbuja de protección y seguridad que le aporta su entorno y de rodearse que murmura, se da codazos y mira de una manera furtiva cuando el pasa. ¿Qué ocurrirá en el colegio donde tendrá que convivir con otros niños? La crueldad de los niños a esos años puede marcar para el resto de la vida, y más si una persona tiene el rostro deforme por lo que el miedo se incrementa porque se convertirá en la persona de la que reírse, con la que nadie querrá jugar y a la que harán el vacío.
La madurez que se adquiere día a día, el afianzar la creencia en uno mismo, el aceptarse como es… R. J. Palacios, la autora ha sabido mostrar que la sociedad admite con dificultades a las personas que son diferentes, que toda esa inocencia y permisividad que aparentamos es hipócrita puesto que no nuestro mundo está lleno de esas murmuraciones, de injusticias y de mezquindades.
Aprenderemos con August la importancia de conocer realmente a las personas si importar su apariencia externa. Gracias a su personalidad hermosa, transparente, valiente y admirable logrará pasos importantes.
"Todos deberíamos recibir una ovación al menos una vez en nuestra vida,