viernes, 10 de enero de 2014

Daniel no habla

Daniel no habla es la historia de una familia en la que uno de los hijos tras un largo peregrinar recibe el diagnóstico de Trastorno de autismo. Una situación conocida y similar de la vivida en muchas familias. 

La autora es Marti Leimbach, a priori desconocida. Pero si digo que es la autora de la novela Elegir un amor que se convirtió en un bestseller internacional, que fue llevada al cine y la protagonizo Julia Roberts, seguro que más de un lector de este post sitúa a la autora. Ella relata en “Daniel no habla” su propia experiencia como madre de un niño con autismo y combina en la novela la realidad con la ficción. 

El argumento es sencillo pero con un lenguaje claro y conmovedor que te hacen sentir parte de una historia, reír con sus alegrías y avances y llorar con los tropiezos. Una familia con dos hijos en la que la madre cuida a los niños en casa y el padre trabaja por lo que pasa el día fuera de casa. Melanie, la madre, se da cuenta de que sus dos hijos, Emily y Daniel no se desarrollan de la misma manera y de que Daniel tiene comportamientos diferentes. 

En contra de la opinión de Stephen, el marido, comienza a buscar opiniones de médicos especialistas hasta que le diagnostican el trastorno de autismo. Melanie lucha porque su hijo tenga las mejores atenciones y encuentra a Andy O’Connor, un terapeuta que intenta con paciencia y dedicación aprovechar el interés del niño con los juegos para que pueda comunicarse. Stephen no puede aceptar del todo esta situación y el matrimonio termina en divorcio. Melanie y Emily aprenderán a convivir con el autismo gracias a Daniel, aceptan la cotidianidad del trastorno y buscan soluciones. 

Esta es una gran realidad vivida en muchos hogares. El terrible peregrinaje en busca de un diagnóstico claro, el enfrentarse al autismo, comprender al niño, aceptar la situación… una difícil realidad. En ocasionas estas dificultades terminan en desavenencias en la pareja y en un divorcio. La educación de un hijo es de por sí difícil por la cantidad de elecciones que hay que consensuar y llevar a cabo. En un niño con una discapacidad aumenta por los especialistas, la distinta concepción en la educación, las dificultades en la convivencia, los miedos, el desconocimiento… 

Hay que destacar el optimismo de Melanie que ayuda a la aceptación de la discapacidad de Daniel. Los sentimientos de culpabilidad respecto a su hijo y la tristeza se unen a la impotencia y responsabilidad que siente frente a la ruptura de su matrimonio, pero a todo ello hará frente con fuerza y coraje aderezado con humor.

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