Patria de Fernando Aramburu es la historia de dos familias que han sido siempre amigas y que se encuentran enfrentadas por el conflicto de la ETA. Las historias discurren paralelas a lo largo de la novela con el objetivo claro de búsqueda de perdón que una familia reclama de la otra.
El día en que ETA anuncia el abandono de las armas, Bittori se dirige al cementerio para contarle a la tumba de su marido el Txato, asesinado por los terroristas, que ha decidido volver a la casa donde vivieron. Pero en el pueblo está Miren, su gran amiga de toda la vida, y Joxian, su marido, padres de Joxe Mari, un terrorista encarcelado y principal sospechoso de la muerte de Joxian. El único interés de Bittori es que le pidan perdón por el asesinato de su marido.
A priori una novela en la que la discapacidad no tiene cabida. pero un papel fundamental va a representar Arantxa, hija de Miren. Arantxa tuvo un ictus y como consecuencia queda inmóvil: aunque oye y entiende, no es capaz de reaccionar. Su situación de angustia en esos primeros días tras el ictus, tras la imposibilidad de moverse o hacerse entender, queda relatada en la novela “le aterrorizaba pensar que la metiesen en un ataúd creyéndola muerta y la enterrasen viva”.
Tras el ictus, Arantxa vive en el pueblo con sus padres, ya que su matrimonio se rompió. Esta ruptura no tiene nada que ver con la discapacidad, ya que fue previa. “Mi separación de Arantxa no tiene nada que ver con lo que ha ocurrido. Estaba todo hablado entre los dos. Nuestros hijos lo saben y lo aceptan”.
En los paseos que realiza en el pueblo con Celeste, la persona que la cuida, comienza a tener encuentros con Bittori, al principio de minutos, luego de breves conversaciones a través del iPad… Gestos risueños, buena comunicación, cariño acumulado… Encuentros que disgustan a Miren, pero donde Arantxa encontraba alegría y momentos de autonomía, sobre todo ante una madre tan autoritaria, que por supuesto la quería, pero que no sabía demostrar afecto y amor.
Arantxa desde su silencio es el punto de unión entre ambas familias distanciadas y enemistadas. Con carácter conciliador y dialogante logra lo que no han podido años de rencor, de miedo y de ambiente hostil. Con su sonrisa logra, poco a poco, el acercamiento de posturas nunca imaginables. Su humor, incluso sobre su discapacidad.
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viernes, 23 de febrero de 2018
viernes, 9 de noviembre de 2012
Alta sensibilidad
La noche del 28 de febrero de 2004 cambió la vida de Isabel Palomeque. Ella era una joven enfermera, bailarina de danza contemporánea y con toda una vida de ilusiones y de proyectos por delante. Pero esa noche cenando con unos amigos de repente empezaron a tensarse músculos de su cuerpo, tuvo un gran dolor de cabeza, su brazo y su pierna derechos se bloquearon, se quedé sin habla y cayó al suelo con convulsiones. Sufrió un ictus cerebral que la llevó al borde de la muerte.
Este libro narra en primera persona, con la ayuda de la periodista Mónica Garcia Massagué, toda su experiencia. Lejos de ser un relato de autocompasión, es una historia de superación, de lucha, de rehabilitación, de nuevos desafíos, de emprender nuevas actividades...
Su despertar tras el coma fue muy duro. Se encontró con una persona a la que tuvo que aceptar y querer. Pero no se rindió, sino que con su tenacidad, optimismo, voluntad y la ayuda de su familia reconstruyó de nuevo su vida.
En la actualidad sigue en contacto con el mundo de la danza y colabora con la productora Alta Realitat como bailarina de danza contemporánea, “Siempre me gustó, pero hacerlo siendo hemipléjica superó todas mis previsiones”.
Entrevista a Isabel Palomeque
Trailer sobre el libro:
lunes, 29 de octubre de 2012
La abuela Lola
La relación entre abuelos y nietos es algo que siempre me ha llamado la atención en cualquier libro. Tengo una sensibilidad especial hacia los abuelos gracias a mi propia experiencia vital.
Este libro de Cecilia Samartin, podría decirse que está centrado en este tipo de relación, pero también habla de amistad, de familia, de superación, de optimismo, de angustia, de ilusión y sobre todo de esperanza. Algo que nunca debemos perder en ningún momento.
Sebastián es un niño que tiene diez años y que está enfermo del corazón. Debido a estas limitaciones no puede correr y jugar con sus compañeros, actividades que suple con su imaginación. Todos los días cuando sale del colegio va a casa de su abuela Lola hasta que su madre va a recogerlo y se convierte en el gran apoyo del niño. Lola sufre un ictus que le provoca un ingreso en el hospital y a la salida del mismo, la unión entre abuela y nieto se hace mayor. Ahora, cada tarde que pasan juntos, Lola le relata historias sobre el pasado y la familia y le ayuda en los problemas familiares y escolares. Y todas estas conversaciones tienen lugar en la cocina, mientras desarrollan una de las pasiones de Lola: cocinar platos portorriqueños, país del que procede. Gracias a la intervención de Lola, las conversaciones y todas las comidas la familia va encontrando una unión que estaba perdida.
Es un libro que podríamos calificar de delicioso, visto que la cocina tiene un protagonismo importante. Es una novela tierna y escrita desde el corazón por un lado con la intención de la unión familiar por medio de la mejor manera que cree la abuela que es la cocina y por otro afrontar el problema cardíaco de Sebastián que se encuentra marginado en el colegio de una manera optimista y alegre, con naturalidad y alejado de la lágrima fácil.
- Página web de la autora
- Blog Historias susurradas
- Blog Libros que hay que leer
- Video de la autora presentando La abuela Lola
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